Up | Down

 

Carta

~ ~


Hola
¿Te importaría dejar de ser tan encantador cada vez que te veo?
Me haces muy difícil eso de pasar de todo.
Gracias por adelantado.

Fdo: Una gilipollas.


Hipocresía

~ ~
Hoy se me ha caído durante cosa de una hora la conexión a Internet (crisis, hecatombe, fin del mundo, DESASTRE) y como no tenía ninguna web absurda de estas que tanto me gustan para sorberme el coco me he tirado en la cama a mirar el techo. Lo se, no suena muy apasionante, pero es curioso la cantidad de cosas que puedes recordar mientras te pierdes en tu propio hilo mental. 

Estaba saltando de una cosa en otra cuando me acordé de algo que hasta ahora, casi dos años más tarde, aún me hace indignarme y arrepentirme de no haber abierto la boca cuando debí hacerlo.

Os pongo en situación: Un autobús urbano cualquiera, con una cantidad de gente media - ni muy lleno ni demasiado vacío - y una cría escuchando música empanada mientras mira por la ventana, no me preguntéis que día hacía porque mi memoria de pez no da para tanto.


Bien, ahora meted en ese cuadro tan cotidiano a una anciana, cargada con un carrito de la compra lleno y que intenta bajarse del autobús y no es capaz ¿Qué creéis que pasaría? ¿Todo el mundo se lanzaría a ayudar a esa adorable abuelita no? Nada más lejos de la realidad.

NADIE, absolutamente nadie hizo el intento de levantarse para ayudarla. Eso sí, yo con mis auriculares pude darme cuenta de porque el bus tardaba tanto en arrancar, no me fue difícil, todo el mundo la estaba mirando, disimuladamente, pero lo hacían.

No quiero dejarme por encima de nadie, ni demostrar que soy la mejor persona del mundo y que me merezco un Nobel de la Paz por ayudar a una señora a bajar de un autobús (oh bueno, se lo dieron a Al Gore, después de eso cualquiera puede conseguirlo*) solo quiero recalcar la Hipocresía, y lo pongo con mayúscula porque se lo merece, de cierta gente.

Seguro que esa gente que no levantó el culo de su asiento para ayudar son los mismos que se echan las manos a la cabeza diciendo que la juventud de hoy en día está echada a perder, que los jóvenes no tenemos educación y no se que cuantas cosas más.

¿Pues sabéis qué?
MI generación fue educada por la VUESTRA.
Fuck Logic. 

Paz 
*Quiero  aclarar que  no estoy dando de menos a Al Gore y su tarea de abrirnos los ojos sobre el cambio climático. Solo que me parece un Nobel inmerecido sabiendo la historia que hay detrás, quizás en otra entrada hable de ello.

Gracias

~ ~
Quiero hablar de una gran persona que esta mañana ha decidido abandonarnos.
Intentaré hacerle justicia con mis torpes palabras, que puede que no sean las más acertadas pero sí las más sentidas.

Los primeros recuerdos que tengo de ella es el del olor a cacao calentito que me despertaba los domingos por la mañana cuando entraba en la habitación, con su permanente sonrisa y un croissant que había bajado a comprar exclusivamente para la niña de sus ojos. 

A medida que fui creciendo, me fuí dando cuenta de más detalles que hacían que esa mujer fuese más especial para mí. Siempre ponía por delante el bienestar de su familia al suyo, era una mujer sencilla, como si siguiese viviendo en el pequeño pueblo de Zamora en el que se había criado.Y aunque se llevó muchos palos en esta vida - de una forma metafórica -  nunca dejó que sus nietos sufriesen con su melancolía, siempre tiraba para adelante. Aguantaba horas eternas en el parque, soportaba nuestras charlas y a medida que fuimos creciendo, nuestros desplantes. Los aceptaba y como la gran persona que era sabía perdonarnos. 

Capeó una invalidez que la dejó en una silla de ruedas hasta su último día. Siempre en compañía de su marido, que se volcó en ella solo como una persona con la que has compartido cuarenta años de tu vida puede hacer. Y pese a todos sus problemas de salud, la única preocupación que tenía cuando me veía era que no encontraba el par de caramelos que me había guardado para mi visita, que encontrase un novio que me cuidase bien y que estudiase para ser alguien.

Pero hace cuatro meses todo cambió.
Todo cambió cuando un brutal cáncer de colon se llevó a mi abuelo en apenas un mes. 
A partir de ahí, ella se marchitó, se dejó morir. Porque sin él, su mundo no tenía sentido. 
Espero que de alguna manera, se hayan reencontrado.

Hoy se ha ido una buena persona, hoy el mundo es un poco más triste.
Y son esos momentos en los que quisiera que todo se parase, pero no me gusta pedir imposibles.

Te echaré de menos, abuela.
Gracias por todo.

Hoy va a ser un gran día

~ ~
No se porque pero me he levantado con esa sensación.

Bueno, para ser sinceros me he levantado con mi mala leche de siempre - nunca he tenido un buen despertar - y muchísimo sueño. Pero tras la primera taza de café de la mañana eso se ha ido disolviendo en el sentimiento de que hoy va a pasar algo. 
Algo bueno.

No es que me fíe mucho de mis corazonadas, porque debo de tener ese sexto sentido femenino algo atrofiado, pero me gusta porque llevo una semana en la que lo veo todo bastante negro. Así que prefiero dejarme llevar por ese buen rollismo que me inunda hoy. Ni siquiera las típicas discusiones diarias en clase me han llegado a molestar realmente. 



Hoy no quiero enfadarme, hoy dejaré al karma el trabajo sucio. 

Infancia

~ ~
Esta tarde he vuelto a mi "acercamiento a la maternidad" es decir, cuidar de una enana revoltosa que no se calla ni debajo del agua y que nunca se cansa, sin tener en cuenta que su agotada y somnolienta prima tiene ganas de descansar y mataría por dormirse una buena siesta.Pero no vengo aquí a hablar de lo graciosa o cansina que puede llegar a ser, si no más bien a hacer una pequeña reflexión. 

Mientras la miraba chapotear en sus clases de natación como una progenitora orgullosísima más no pude evitar escuchar la conversación de otras dos madres que tenía junto a mí mientras hablaban de lo fantásticos que eran sus hijos en todo lo que se proponían.

Tenis, clases de inglés, de chino, hípica, clases de piano, violín y clarinete fueron algunas de las cosas que comentaron. 

Y yo me pregunto ¿Dónde queda el tiempo para ser un niño?
No me malinterpretéis, me parece genial que aprovechen el potencial de sus hijos y ya que pueden permitirse darles todas esas clases particulares lo hagan. Cada vez hay niños más formados, más maduros de una forma precoz, niños que a su lado mi "yo a su edad" parecería una auténtica paleta. 
¿Pero a qué precio?


Esos niños casi no tienen tiempo para disfrutar de la infancia.
Esos años en los que no tienes ninguna responsabilidad. En la que tu mayor preocupación es que no te sale el cromo brillante que te falta para terminar tu colección y ser la envidia del patio.

Yo no fuí a clases de piano, ni aprendí a hablar inglés antes que castellano.
Pero en cambio, pasaba tardes corriendo de un lado para otro, jugando con mis amigos a imaginarnos cosas. Un día éramos piratas, otro príncipes y princesas y al día siguiente teníamos un zoológico bajo la cama. Tuve una caseta en el monte que construimos con maderos viejos, intercambié tazos, jugué a la rayuela, a las Barbies y al escondite hasta caer rendida.

No tenía que preocuparme de nada.
Solo de ser una niña más.

Tengo un día raro.

~ ~

Y esos son los días en los que me da por pensar, no me pongo en plan profundo a pensar que será de la humanidad como sigamos jodiendo el planeta a la velocidad que lo estamos haciendo, no.
Son más bien los días en los que soy egoísta y pienso en mí. O más bien me pongo a, como diría mi abuela, caer de un burro.

Y hoy he llegado a la conclusión de que soy un "Quiero y no puedo". 
Alguien a medias, del montón, corriente, mediocre... nadie reseñable. 
Creo que he dejado claro el concepto.

Me encanta dibujar, pero no soy tan buena como para sobresalir en ello.
Me pasa lo mismo al escribir.  Y de la música ni hablemos, porque lo siento pero por mucho que me engañe diciendo que es porque nunca he ido a clases, soy de esas personas sin oído musical.

El teatro es una espinita clavada, no debí dejarlo nunca.
 Me gusta, se me daba bien... pero ahora me da pereza volver a él. También tengo una conversación pasable, eso no lo niego. Tantas horas hablando sin parar tenían que servir de algo.
Pero mejor para "temas de mayores" mejor búscate a otra.

Me gustaría poder decirte que pasas por mi cabeza unas doscientas veces al día, pero odio lo suficiente las cursiladas como para que eso saliese de mi boca algún día.
Oh, supongo que también soy demasiado cobarde para hacerlo.

Me cansa ser una segundona, la persona que por lo que sea siempre está detrás de otra.
De otra más guapa, más graciosa, más ocurrente, más perfecta.
Pero no hago nada para dejar de serlo.

Si alguien lee esto... bueno, no estoy depresiva ni nada de eso.
Simplemente, tengo un día raro. 

Paz 



Tengo ganas de escribir.

~ ~
No de preparar gráficos o pelearme con las plantillas, no. 
Quiero escribir y soltar todo lo que está pasando por mi cabeza, porque en serio a veces lo mío no es normal, no entiendo estos cambios de humor tan bruscos ni la manía enfermiza que tengo de no contárselo a nadie. 

Así que de calentón he abierto este blog, un tipo de diario secreto a la vista de todo el mundo. A la vista de gente que no sabe quien soy, por qué digo las cosas, que no le pone cara a las palabras que ahora mismo estoy tecleando sin pensar y que no podrá echarme en cara las probables tonterías que saldrán aquí en mis extraños arranques de inspiración literaria.

Nah, no le diré a nadie esto. Es mucho más bonito así.
Bueno miento, se que hay una persona a la que se lo contaré. Porque ha sido la que me metió gusanillo de los blogs, porque me gusta la manera de pensar las cosas que tiene y porque, joder no se que hago dando tantas explicaciones, esto es algo que me gustaría compartir con ella.
(Y de paso que responda mis futuras dudas sobre blogger, porque estoy más perdida que las posibilidades de futuro en España JA-JA)

Que nadie se espere cosas bonitas, relatos que te conmueven y que consigan que te recorra un escalofrío mientras lo lees. No, aquí no voy a escribir esas cosas que te hacen decir "Vaya, como me gustaría tomarme un café con esta tía". Primero porque no soy del tipo de personas que escriben esas cosas. Segundo, no es tan divertido tomarse un café conmigo. Aún así aviso de que nadie os librará alguna vez postee algún trozo de escritos que mi yo de escritora frustada garabatea en algún folio, que la mayoría de las veces termina perdiendo.

Lo más probable es que hable de mis neuras, un día lo comentaba con un amigo que (de aquellas) era un recién conocido, lo llamábamos contacto impersonal. A los dos nos resultaba mucho más fácil contarle nuestros problemas a un completo desconocido que a un amigo de toda la vida. 
Supongo que por eso terminé llorando en su hombro un hora más tarde.
Tierra trágame

Para evitarme una escena como esta, me hago un "hombro cibernético" sobre el que gimotear cuando lo necesite. Si a alguien le interesa, bien. Si no... tendré otro motivo por el que quejarme y podré escribir más.
Pensamiento positivo (?)

Paz